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Tras las intensas lluvias, la Municipalidad de Formosa refuerza el sistema de limpieza urbana

Trabajo municipal.

Carlos Sebriano, responsable del Área de Barrido de la Secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad de Formosa, brindó detalles sobre el funcionamiento del sistema de limpieza urbana ante las intensas lluvias registradas en las últimas horas.

Según explicó en comunicación con La Nueva, desde las cuatro de la mañana se activaron operativos especiales para despejar las bocas de tormenta y permitir un rápido escurrimiento del agua. “En cada lluvia trabajamos en la limpieza de bocas de tormenta. Aunque el servicio meteorológico puede advertirnos, cuando la lluvia cae, lo hace con intensidad y arrastra todo a su paso”, comentó.

Las tareas comenzaron de madrugada con la participación de cuadrillas municipales, cooperativistas, camionetas y camiones. “Se arranca con la limpieza de bocas de tormenta porque lo primero que hace la lluvia es barrer la ciudad. El viento arrastra hojas y residuos, lo que genera obstrucciones”, explicó Sebriano.

El funcionario pidió colaboración a los vecinos para evitar que los desechos terminen taponando los desagües. “Muchas veces nos encontramos con objetos inusuales como equipos de música, muebles o maderas que impiden el escurrimiento del agua. Es una locura”, sostuvo.

En estos momentos, los operativos se concentran en la zona sur del barrio San Martín, aunque se trabaja en diversos puntos de la ciudad. “Nos dividimos en 22 equipos para cubrir diferentes zonas y atender casos puntuales”, añadió.

Sebriano destacó que, a pesar de las lluvias, no se registraron inundaciones graves gracias al trabajo preventivo y a la conciencia creciente de los vecinos. “Hay mucha colaboración. En varios barrios se nota el compromiso de no sacar basura en momentos inadecuados. Es un proceso de educación constante”, indicó.

Asimismo, señaló que en algunas zonas, como en la intersección de la avenida Kirchner, persisten problemas estructurales que van más allá del efecto de las lluvias. “No es solo cuestión de limpieza, hay lugares donde el problema es de infraestructura y data de mucho tiempo atrás”, remarcó.

El cronograma de limpieza habitual comienza a las 18 horas con tareas de barrido y recolección, y continúa a lo largo de la madrugada. En días de lluvia, se refuerzan los turnos de las cuatro, ocho y catorce horas para mantener las calles despejadas.

Finalmente, Sebriano subrayó la importancia del trabajo conjunto entre el municipio y los ciudadanos. “Podemos tener todas las herramientas, pero sin la colaboración del vecino, sería muy difícil mantener limpia la ciudad”, concluyó.

 

 

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