
Milei ya no compite “contra sí mismo”: la Casa Rosada cree que la oposición se despertó y acelera gestos
La derrota en el Senado fue un parteaguas y Karina Milei entendió que debe anudar los acuerdos políticos.
La derrota en el Senado fue un parteaguas y Karina Milei entendió que debe anudar los acuerdos políticos; el llamado a Macri y las concesiones a los gobernadores; tensión por la vice en puerta; el ala política, inquieta por la economía
Javier Milei sigue convencido de que compite “contra sí mismo” para obtener su reelección. El problema es que, frecuentemente, incurre en errores —como el fracaso con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada— y genera daños autoinfligidos. Es decir: a veces, compite solo y pierde. Esa derrota fue un parteaguas que dejó al Gobierno en una posición de debilidad. Y cambió el aire que se respira en la alta política: todos sienten que la oposición se empezó a despertar.
Es algo que algunos libertarios miran con preocupación. Si Milei ya no compite solo, empieza otro partido para La Libertad Avanza (LLA). Por eso, la Casa Rosada ahora comenzó a ensayar gestos de mayor generosidad con gobernadores y aliados.
“Los peronistas están viendo que son competitivos. Ven el poder más cerca y se empiezan a juntar”, advirtió ante Infobae un miembro de la mesa política de la Casa Rosada. “Nosotros perdimos meses de fortaleza. Teníamos que ser amplios cuando estábamos fuertes. Ahora que estamos en una peor posición, las negociaciones políticas nos van a costar el doble”, se lamentó.
Los gobernadores ya mostraron que no les cuesta soltar la mano del Poder Ejecutivo. El Gobierno ahora pretende acercarse a ellos y a sus viejos aliados. El último fin de semana, Karina Milei entendió que debe anudar más fuerte los acuerdos políticos. Es un sendero que podría derivar en un acuerdo electoral, pero no es solo eso: en el camino hay otros gestos, como el envío de fondos a las provincias o la habilitación de proyectos de la oposición dialoguista en el Congreso. Ahora “El Jefe” debe inspirar confianza en una serie de interlocutores que no olvidan la ambición de poder que ella supo demostrar en el pasado.
Por eso, el lunes, ella telefoneó a Mauricio Macri. Fue una charla de media hora, lo suficiente para romper el hielo y dar inicio a una negociación electoral para el 2027. El titular del PRO había perdido contacto con los Milei en octubre del año pasado, luego de la famosa visita a Olivos que terminó en cortocircuito por la renuncia de Guillermo Francos y el ascenso de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. En abril, Macri y los hermanos Milei se cruzaron en la Fundación Libertad y no se dirigieron la palabra.
Pero en las últimas semanas, muchas segundas líneas de PRO y de LLA trabajaron con muñeca política para un contacto de alto nivel entre Karina y Mauricio. Lejos quedó la pretensión del líder del PRO de hablar directamente con el presidente. “Al principio lo sorprendió. Ahora él entiende que la interlocutora es Karina, porque es ella la que tiene la última palabra en las decisiones políticas”, reconocieron cerca del ex mandatario.
Hoy, a las 11, Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem recibirán al jefe del bloque de PRO Cristian Ritondo y al diputado Fernando De Andreis (mano derecha de Macri) en la Casa Rosada. Será curioso verlo a Santilli como anfitrión: si no fuera por la presencia de “Lule” sería un encuentro más entre tres viejos conocidos. Ambas partes entienden que a todos les conviene un entendimiento electoral. Pero Macri quiere verificar primero que lo van a tratar bien. Busca reconocimiento antes de pasar a la letra chica.
Preocupación por la micro
En la reunión de mesa política, las espadas políticas del Gobierno hicieron una “autopsia” de lo ocurrido en el Senado, en una mezcla de pases de factura y verdades edulcoradas.
En un tiro por elevación a Patricia Bullrich, Martín Menem dijo que los proyectos del Gobierno deben tener una estadía corta en las Cámaras y que en cada sesión hay que tratar de pasar varias leyes.
La titular del Senado y su par de Diputados tienen una tirantez cada vez más evidente. En el bullrichismo no lo dudan: creen que detrás de la animosidad con Bullrich está la idea de desterrar su nombre de la fórmula presidencial para dejarle la candidatura a la vicepresidencia al riojano. “Obvio que hay tension. La candidatura a vice es la discusión por la sucesión del proyecto. El que se postule ahí es el heredero al trono”, dijo a Infobae un estrecho colaborador de Bullrich.
La derrota en el Senado añadió una crisis política al problema de fondo que el Gobierno arrastra por la economía de la calle. En palabras del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, “la realidad cotidiana de la gente sencilla”, que impacta cada vez más fuerte en las encuestas de opinión.
Algunos protagonistas del ala política empezaron a mostrar mayor preocupación por la situación del poder adquisitivo. Eduardo “Lule” Menem comentó a su círculo de confianza que habría que tomar medidas con las tarifas, el transporte y la morosidad. Y al titular de Diputados, su primo, lo vienen escuchando cada vez más “pragmático” en materia económica. “Están trabajando en el tema, algo se puede venir”, se ilusionan en ese campamento.
Si uno escucha la voz oficial del Gobierno, en boca de Adrián Ravier, no pareciera que esté en carpeta ninguna medida heterodoxa. “Acá no hay plan platita para ponerle dinero a los que tienen moras y que con eso paguen”, sentenció el portavoz en la última conferencia de prensa.
En el ala política también se escucharon lamentos por el objetivo de inflación (“agosto empezando con cero”) que no se pueda cumplir. Esta tarde se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec de julio, y todo indica que la cifra estará en torno a los 2 puntos (en junio cerró en 1,9%).
Las inquietudes por la situación económica son un secreto a voces en la Casa Rosada: el Presidente suele menospreciar cualquier planteo. Para Milei, cualquier corrección implicaría una profanación a su modelo ortodoxo. Él prefiere morir en su ley. “Si no hacemos un Gobierno que merezca ser reelecto, no seremos reelectos”, repitió en sus últimas entrevistas.
A los funcionarios de su mesa chica no les da lo mismo ganar o perder el año próximo. Pero Milei está cada vez más alejado de las preocupaciones de su staff. Como se adelantó en esta columna hace tres semanas, varios actores del oficialismo venían desde hace tiempo advirtiendo los problemas que generaba la voracidad desreguladora de Federico Sturzenegger. Pero el “Coloso” siempre actuó amparado por el Presidente, que lo admira. De hecho, el jefe de Estado tiene casi listo su próximo libro, “La moral como política de Estado”, y Sturzenegger es uno de los autores del prólogo (el otro autor es Santiago Caputo).
El Presidente se regodea con un grupo más acotado de referentes que lo aplauden en la red social X. El cineasta Santiago Oria y la diputada Lilia Lemoine, por caso, vienen ganando terreno en la comunicación: ya no solo tienen un rol clave en la “calle online”, sino que también lo aconsejan al jefe de Estado cuando prepara las entrevistas que brinda en medios tradicionales.
La militancia digital orgánica, en tanto, está desordenada y desmotivada. Los influencers libertarios últimamente orientaron sus contenidos hacia la agenda anti-woke, el nacionalismo y la política internacional. Cuando asoman contenidos económicos, crecen las reacciones negativas.
Proyecto herido
Las encuestas que leen en la Casa Rosada hablan de una intención de voto para Milei que oscila entre un piso de 36 puntos y un techo de 41 puntos. “El proyecto está muy herido en la opinión pública. Pero aun así Javier puede ganar porque la oposición está muy desordenada y Cristina Kirchner está más preocupada por obturar a Axel que por ganar la elección”, dijo a Infobae un consultor que tiene muy buena llegada a la Casa Rosada.
“Hay una chance de ganar en primera vuelta. Y si hay ballotage, Milei puede ganar ante un K. Si ellos se ordenan, se juntan y construyen a un candidato no kirchnerista y que no esté gastado, la historia puede ser otra”, abundó.
Los libertarios ahora tienen que ensayar su generosidad si quieren inclinar la cancha a favor de la reelección. En el Congreso caminan con pie de plomo para conseguir el premio mayor: la suspensión de las PASO en 2027. En la cúpula oficialista dan por casi caído el proyecto de reforma política tal cual se envió al Congreso (contempla la eliminación de las primarias). Pero el objetivo es asegurarse de que no haya tres estaciones electorales el año próximo.
Los acontecimientos de los últimos días obligaron a la mesa política a reordenar las prioridades en el Congreso. Se pusieron en el freezer los proyectos no prioritarios (como la Ley Hojarasca) o aquellos que huelen a impopularidad, como el anteproyecto ómnibus de desregulación de Federico Sturzenegger (aquel que contemplaba derogar la Ley del Libro).
En Diputados, Martín Menem apuesta a una sesión maratónica el 26 de agosto donde se trataría un paquete de proyectos que mezcle las iniciativas más importantes de la Casa Rosada (Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II) con otros proyectos que son de interés de los aliados. Como nunca, se escuchó a los libertarios en el Congreso muy predispuestos a aceptar cambios en los proyectos y a darle curso a los temas que piden los bloques colaboracionistas. En la sesión del 26 podría incluirse desde iniciativas de PRO hasta el proyecto para bajarle el IVA a la fécula de mandioca, que impulsa el misionero Oscar Herrera Ahuad.
En el Senado se dará continuidad a la Ley de Sociedades y al Super RIGI y se priorizará el Régimen de Zonas Frías: Diego Santilli viajó ayer a la reunión de diez gobernadores del norte del país para asegurarles que habrá una compensación —vía resolución en el Boletín Oficial— por el gasto de energía eléctrica de las “zonas calientes” durante el verano.
Más allá de los gestos actuales, los gobernadores saben que, cuando llega la negociación electoral, los libertarios son escurridizos. Ya lo vivieron en 2025. Y no quieren volver a una dinámica de imposición.
Un colaborador del karinismo reconoció: “Si los gobernadores no peronistas no acompañan a Javier, nosotros presentamos candidato en sus provincias y les sacamos los puntos que ellos necesitan para su reelección. Con muy poco los arruinamos”. Son discusiones que quedarán para septiembre. Ahora la Casa Rosada quiere recrear la confianza con un toma y daca generoso. Y para eso debe reforzar su paquete de garantías.