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Julio Arroyo: "La provincia cuenta con las dosis necesarias para mantener el calendario de vacunación y atender casos puntuales·

Brote de Sarampión en Buenos Aires

El jefe del Departamento de Inmunizaciones del Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa, licenciado Julio Arroyo, dialogó con La Nueva sobre el estado actual del sarampión en el país y la reciente reunión que mantuvieron representantes de las 24 jurisdicciones con el Ministerio de Capital Humano. Expresó su preocupación por la baja en las coberturas vacunales y los recientes casos detectados en Buenos Aires.

Arroyo recordó que el sarampión es una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa, provocada por un virus que afecta exclusivamente a los seres humanos. A diferencia de otros virus como el del COVID-19 o la gripe, que también pueden transmitirse entre animales, el sarampión solo se contagia entre personas, lo que lo convierte en una enfermedad potencialmente erradicable si se logra una cobertura total de vacunación.

“El sarampión podría eliminarse del mundo, como ocurrió con la viruela, pero para eso necesitamos que todos los niños estén correctamente vacunados”, afirmó. La vacuna triple viral, una de las más antiguas del calendario nacional, se aplica a los 12 meses de edad y se completa con una segunda dosis entre los 4 y 5 años.

Arroyo remarcó que el virus es extremadamente contagioso, incluso más que el COVID-19 o la gripe. “Una persona con sarampión puede contagiar a muchas otras en lugares cerrados y poco ventilados, como escuelas, hospitales, transportes o bancos”, explicó.

Tras la pandemia de COVID-19, las coberturas vacunales en todo el mundo disminuyeron significativamente. “Muchas personas comenzaron a desconfiar de las vacunas en general, no solo de las del COVID. Esa desinformación también afectó al calendario regular”, lamentó.

El funcionario explicó que en los últimos meses se detectaron más de 19 casos confirmados de sarampión en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, originados por personas que ingresaron desde el exterior sin estar vacunadas. “Estas personas no presentaban síntomas durante varios días, pero contagiaban igual. Es un virus que puede estar latente hasta 21 días”, alertó.

Por ese motivo, el Ministerio de Salud porteño y bonaerense lanzó una campaña de vacunación focalizada con una dosis adicional para frenar el brote. “La vacuna tiene la capacidad de generar inmunidad en apenas 14 días, lo que permite cortar la cadena de transmisión si se actúa a tiempo”, explicó Arroyo.

Respecto a la situación en Formosa, aseguró que la provincia cuenta con las dosis necesarias para mantener el calendario de vacunación y atender casos puntuales. Sin embargo, aclaró que ninguna otra jurisdicción, salvo Buenos Aires, está realizando por el momento una campaña con dosis extra, ya que el brote está localizado.

“Si apareciera un caso en otra provincia relacionado con alguien que viajó a Buenos Aires, se evaluará hacer una campaña focalizada. Pero hasta ahora, la situación está contenida”, indicó.

En cuanto a las coberturas, Arroyo reconoció que “están en un nivel aceptable, pero deberían ser mejores”. Por eso insistió en la importancia de mantener el carnet de vacunas al día. “No hay otra forma de prevenir enfermedades como el sarampión, la hepatitis A o la poliomielitis que no sea la vacunación”, afirmó.

Advirtió también sobre la desigualdad en el acceso a vacunas en algunas provincias: “En este momento hay jurisdicciones que no tienen la vacuna triple viral, y eso las pone en altísimo riesgo sanitario”.

Durante la entrevista, Arroyo denunció además los recortes en el área de Salud a nivel nacional. Señaló que el equipo encargado de sostener el Programa Nacional de Vacunación estaba compuesto por solo 45 personas para todo el país, muchas de ellas científicos de renombre internacional, especializados en enfermedades prevenibles por vacunas.

“A partir del 1 de enero, a más de 20 de esos profesionales no se les renovó el contrato, entre ellos médicos infectólogos reconocidos mundialmente, que trabajaban día a día con las provincias y eran consultores de organismos internacionales. Fueron despedidos sin causa”, criticó.

Según Arroyo, esta situación también afectó a programas clave como el de VIH, tuberculosis y el Hospital Garrahan, institución pediátrica de referencia a nivel nacional y regional. “Recortar el salario de un médico que se formó durante 12 años y paga 900 mil pesos por mes es inhumano e insostenible. Hoy el Garrahan también sufre las consecuencias de esta política de ajuste”, concluyó.

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