
Remiseros en crisis:: Aplicaciones sin control y tarifas “a gusto”
"algunos remiseros terminan ajustando las tarifas por fuera de la aplicación"
El propietario de la agencia de remises Norte en Formosa, Luis Esquivel, dialogó con La Nueva y describió el complejo escenario que atraviesa el sector, marcado por la disminución de vehículos disponibles, la migración de choferes a otras actividades y la falta de control sobre las tarifas.
La agencia está próxima a cumplir 32 años en funcionamiento, pero según Esquivel, el contexto actual es uno de los más difíciles que recuerda. “Estamos complicados últimamente, sobre todo por la cantidad de vehículos. Ya hay muy pocos prestadores, hay poca oferta de remises. Muchos choferes se van a trabajar con Uber o directamente cambian de rubro”, explicó.
A la escasez de vehículos se suma una caída en la demanda, especialmente entre quienes no utilizan tecnología. Esquivel reconoció que aún quedan clientes que llaman por teléfono fijo o se acercan a la base. La agencia, ubicada en pleno centro, intenta mantener la tarifa legal, aunque el sistema actual presenta dificultades.
El empresario explicó que desde la implementación de la aplicación Fermosa, lanzada por la Municipalidad de Formosa, el sistema de cobro debería realizarse exclusivamente a través de esta app, eliminando el uso del odómetro. Sin embargo, no todos los remiseros utilizan la aplicación, y eso genera confusión y falta de transparencia en los cobros.
“Habíamos acordado con la Municipalidad usar la app para eliminar el reloj odómetro. Pero hoy muchos choferes no se conectan. Algunos no la entienden, otros directamente no quieren usarla”, señaló Esquivel. Según explicó, el proceso de cálculo de tarifas mediante la app puede demorar varios minutos, lo que desalienta tanto a conductores como a usuarios.
Otro de los problemas es la competencia desleal. Uber, aunque habilitado por ordenanza, no cumple con todos los requisitos, aseguró Esquivel. “La ordenanza exige que las aplicaciones tengan una oficina física en la ciudad dentro de los 90 días. Ya pasó un año y medio y Uber no tiene oficina”, denunció.
Además, planteó que la plataforma no tributa localmente, a diferencia de las agencias tradicionales. “Nosotros pagamos impuestos, alquilamos un local, tenemos personal. Uber no paga ni la tasa de inspección municipal”, afirmó.
Reconoció que algunos remiseros terminan ajustando las tarifas por fuera de la aplicación, lo que genera aún más desorden. “Hay quienes cobran 500 pesos de más y hacen escándalo, pero después el usuario le paga 11.000 pesos a Uber sin decir nada. Está mal, pero es lo que está pasando”, comentó.
Por último, Esquivel señaló que la falta de unificación entre las agencias y remiseros fue determinante para que la situación se descontrole. “Cuando ingresó Uber, ya era tarde. Se votó una ordenanza y no había vuelta atrás. Intentamos acordar que la competencia sea leal, pero no todos cumplen”, concluyó.