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Comercios de Formosa: estiman en $11,2 millones mensuales el costo de 14 empleados registrados

Los costos laborales y la competencia comercial

El contador Diego Dos Santos analizó en diálogo con Radio La Nueva las dificultades que enfrentan los comerciantes para mantener a sus trabajadores registrados. Tras los relevamientos de la Secretaría de Trabajo de la Nación en Formosa, señaló que los costos laborales e impositivos representan una carga importante para el sector. También explicó cómo funcionan las inspecciones y las sanciones por empleo no registrado.

En comunicación telefónica con Radio La Nueva, el contador Diego Dos Santos se refirió a las condiciones que deben afrontar los comerciantes para mantener a sus empleados en blanco, en el marco de los relevamientos realizados por la Secretaría de Trabajo de la Nación en Formosa, donde se detectaron entre 14 y 25 trabajadores sin registrar por establecimiento.

Dos Santos sostuvo que el costo de mantener personal registrado es elevado desde hace años y ejemplificó que, para un comercio con 14 trabajadores, la carga mensual puede alcanzar los $11,2 millones, de acuerdo con sus estimaciones.

“Estamos hablando de un costo de $800.000 por empleado”, afirmó el profesional, quien aclaró que el monto contempla distintos conceptos vinculados al empleo formal, más allá del sueldo que recibe el trabajador.

Los costos laborales y la competencia comercial

El contador explicó que los empleadores deben afrontar, además de los salarios, contribuciones patronales, obra social, PAMI, ART, seguro de vida y otros conceptos vinculados a la relación laboral. A esto se suman los impuestos nacionales, provinciales y municipales que inciden sobre la actividad comercial.

En ese contexto, se refirió a la competencia entre los comercios del centro de Formosa y los establecimientos ubicados en el Circuito Cinco, donde recientemente se realizaron inspecciones laborales.

“¿Por qué son, entre comillas, competitivos los negocios del Circuito Cinco? Porque no tienen ninguna carga impositiva, no tienen ninguna carga laboral y, por supuesto, los productos que venden son mucho más baratos que los que venden aquí en el centro”, expresó.

Dos Santos consideró que los controles eran previsibles debido al crecimiento de la actividad comercial en esa zona, que, según indicó, alcanzó un movimiento comparable al de centros comerciales con un importante volumen de operaciones.

También cuestionó el peso de los impuestos provinciales y municipales. Sobre Ingresos Brutos, señaló que la alícuota del 3% genera un efecto acumulativo a lo largo de las distintas etapas de comercialización, a diferencia del IVA, que permite computar el impuesto correspondiente a las compras.

Cómo funcionan las inspecciones laborales

Durante la entrevista, Dos Santos explicó que los inspectores realizan relevamientos mediante planillas en las que los trabajadores declaran desde cuándo prestan servicios, quién es su empleador y cuál es su jornada laboral.

Según detalló, esas declaraciones quedan asentadas en actas firmadas por los trabajadores y los inspectores, que pueden constituir elementos relevantes para acreditar la existencia de una relación laboral.

El profesional remarcó que la obligación de registrar a un empleado comienza desde el inicio de la relación laboral, incluso cuando se trata de una contratación ocasional o por un período breve.

“Vos, cuando ingresa un trabajador, por más que trabaje el fin de semana, o sea ocasional y trabaje un día y al otro día lo despidas, tenés que darle el alta temprana”, explicó.

El alta temprana es el registro que permite informar el comienzo de la relación laboral. Dos Santos distinguió ese procedimiento de las verificaciones posteriores sobre aportes y contribuciones, que corresponden a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Multas y posibles sanciones

El contador indicó que, después de los relevamientos, los empleadores identificados pueden ser notificados para presentarse a una audiencia y ejercer su defensa.

En esos casos, regularizar la situación de los trabajadores puede ser un factor considerado al momento de determinar las sanciones. Dos Santos señaló que, según las circunstancias, la regularización podría permitir una reducción de las multas o incluso la eximición en determinados casos.

Sin embargo, advirtió que la situación puede agravarse si se detecta nuevamente a los mismos empleados sin registrar o si el empleador obstaculiza las tareas de fiscalización.

“Van a volver a ir y, cuando te encuentren a los mismos empleados que no están en blanco, ahí se complica la cosa”, sostuvo.

También aclaró que las inspecciones laborales no implican necesariamente la clausura inmediata de un comercio, aunque afirmó que esa medida puede formar parte de las sanciones previstas en procedimientos más complejos.

La registración retroactiva puede incrementar los costos

Dos Santos advirtió que dar de alta a un trabajador después de una inspección no elimina necesariamente las obligaciones correspondientes al período anterior.

Explicó que, si se comprueba que existió una relación laboral durante un tiempo previo, pueden intervenir los organismos recaudadores para determinar los aportes y las contribuciones adeudados desde la fecha de ingreso.

En ese sentido, señaló que las denuncias laborales y los procedimientos administrativos pueden dar lugar al intercambio de información entre los organismos competentes.

El contador también cuestionó la utilización del monotributo como alternativa para encubrir relaciones de dependencia en comercios. Según explicó, cuando una persona trabaja bajo las órdenes de un empleador, cumple horarios y está sujeta a un régimen de sanciones, pueden configurarse las condiciones propias de una relación laboral.

“El margen de ganancia se reduce considerablemente”

Al analizar la viabilidad de sostener una plantilla numerosa de trabajadores registrados en el contexto económico actual, Dos Santos reconoció que los costos son significativos y que el sistema laboral argentino presenta una estructura compleja.

No obstante, consideró que los comercios con un volumen importante de actividad tienen mayor capacidad para afrontar esas obligaciones, aunque con una reducción de sus márgenes de ganancia.

“Si vos tenés 14 trabajadores, es porque tenés un movimiento importante”, manifestó durante la entrevista.

Finalmente, insistió en que el costo de un empleado no se limita al salario que cobra a fin de mes, sino que incluye una serie de obligaciones laborales e impositivas que deben contemplarse al momento de sostener un negocio formal.

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