
Bibolini: "Si vas de vacaciones al sur hay que tener las precauciones".
El vector y el contagio
El Dr. Julián Bibolini, médico infectólogo, advirtió en Radio La Nueva sobre la peligrosidad de la cepa "Andes", responsable del brote que ya dejó tres muertos. Explicó que este virus, transmitido por el ratón colilargo, tiene una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 40%, superando ampliamente a enfermedades como el dengue.
FORMOSA – En medio de la conmoción por el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, que realiza expediciones a la Antártida y zonas del sur, el reconocido médico infectólogo formoseño, Dr. Julián Bibolini, analizó la situación en diálogo con Radio La Nueva y lanzó una fuerte advertencia sobre las características de la cepa circulante.
Confirmado ya el diagnóstico de hantavirus, Bibolini precisó que se trata de la cepa denominada "Andes". Esta variante es endémica de la zona de la cordillera argentina (como Bariloche o El Bolsón) y, a diferencia de otras cepas presentes en el país, posee dos características críticas: una altísima tasa de mortalidad y la capacidad de transmitirse de persona a persona.
"La mortalidad de esta cepa es muy alta, altísima, puede llegar hasta el 40%, que es una barbaridad para cualquier infección. Morir casi la mitad es muchísimo", alertó el especialista, comparándolo con el dengue, cuya mortalidad ronda el 1 o 2%.
El vector y el contagio
Bibolini aclaró que el virus no es transmitido por las ratas urbanas comunes, sino por un roedor silvestre específico: el ratón colilargo. "Es un ratoncito muy chiquitito que vive en zonas silvestres. En las ciudades no se lo encuentra habitualmente", explicó.
El contagio a humanos se produce, por lo general, a través de la inhalación. El virus se elimina en la materia fecal u orina fresca o seca de los roedores infectados. Cuando estos desechos se secan y se remueven (al barrer, limpiar polvo o ingresar a lugares cerrados por mucho tiempo), el virus se suspende en el aire en forma de polvillo y es respirado por las personas.
Síntomas y prevención
La enfermedad comienza con un cuadro similar al de una gripe real: decaimiento general, malestar y fiebre. Sin embargo, rápidamente puede evolucionar hacia una afectación grave de los pulmones o el corazón. "Puede causar como una neumonía por hantavirus y uno puede fallecer", detalló Bibolini.
Actualmente, no existe una vacuna ni un tratamiento específico para el hantavirus. El protocolo médico se basa en el diagnóstico temprano, internación y soporte para los órganos afectados. En casos de sospecha o confirmación de la cepa Andes, se aplica el aislamiento preventivo de la persona y un estricto seguimiento epidemiológico de sus contactos.
Finalmente, el Dr. Bibolini recomendó extremar las medidas preventivas, especialmente para quienes viajen de vacaciones a las zonas endémicas del sur del país:
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No ingresar a lugares cerrados (galpones, cabañas abandonadas) sin ventilar previamente.
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Al realizar trekking, evitar remover hojarascas o transitar por zonas donde pueda haber desechos de roedores.