
Investigan la muerte de una niña en Villa 213: esperan pericias clave
Según informó Tafettani, estos análisis demandarán un mínimo de 30 días debido a los procesos de laboratorio requeridos
LA fiscal Natalia Verónica Tafetani, titular de la Fiscalía N°4 de Formosa, quien lleva adelante la investigación por la muerte de María Maidana, la niña encontrada sin vida en Villa 213, Formosa, confirmó que el caso continúa en etapa de investigación para establecer las causas del fallecimiento.
María fue hallada enterrada en una bolsa de arpillera, a aproximadamente 1.200 metros de su vivienda en la Colonia Weitzel. Tras el hallazgo, el juez interviniente ordenó la toma de muestras de distintos órganos del cuerpo, las cuales fueron enviadas al Centro de Investigaciones Forenses (CIP) para realizar estudios complejos. Según informó Tafettani, estos análisis demandarán un mínimo de 30 días debido a los procesos de laboratorio requeridos, ya que el avanzado estado de descomposición del cuerpo impide determinar de manera inmediata la causa de la muerte.
La fiscal explicó que se está trabajando para esclarecer si se trató de una muerte violenta, entendiendo como tal aquella en la que media la intervención de terceros, y no de una causa natural. "Necesitamos saber la verdad y establecer si alguien produjo la muerte de María", afirmó.
Sobre el tiempo de fallecimiento, Tafettani aclaró que aún no se pudo determinar con precisión la fecha de la muerte, aunque se estimó que habían pasado más de 72 horas al momento del hallazgo. Además, no se descarta que el estado de descomposición haya sido acelerado por las condiciones de enterramiento.
Respecto a las pruebas recolectadas, se encontraron manchas compatibles con sangre que también serán analizadas para determinar si pertenecen a la niña. Este proceso incluye verificar primero si las manchas son efectivamente sangre y luego cotejarlas con el ADN de María.
La causa está caratulada como "homicidio calificado" y, hasta el momento, se encuentran detenidos la madre de la niña y su padrastro, quienes convivían con ella. Tafettani señaló que ambos mostraron conductas evasivas durante la investigación y no notificaron la desaparición de la menor, lo que entorpeció el accionar policial.
El juez Sergio Cañete dirige la investigación, en la que se llevan adelante numerosas diligencias, entre ellas testimoniales, análisis socioambientales y la recolección de historias clínicas para determinar si existían antecedentes de violencia.
La abuela de María fue quien denunció la ausencia de la niña en el jardín de infantes, lo que dio inicio a las averiguaciones. Actualmente, tanto la abuela como una tía son consideradas las familiares más cercanas, y existe la posibilidad de que se presenten como querellantes particulares en el proceso judicial.
En cuanto al contexto familiar, la fiscalía confirmó que María llevaba únicamente el apellido materno y que legalmente no se ha acreditado la existencia de un padre biológico reconocido. El entorno de vida de la niña y sus vínculos familiares también están bajo investigación.
Finalmente, Tafettani subrayó que se continúa trabajando intensamente bajo la dirección del juez y con la colaboración de los forenses para esclarecer este caso que ha generado una profunda conmoción en la comunidad.