
Denuncian negligencia médica: “Mi hija no murió por la picadura de un alacrán”
El caso está siendo investigado y esperan resultados de la autopsia
En comunicación con La Nueva, Ricardo Aguirre compartió su versión de los hechos y denunció negligencia médica, afirmando que su hija de un año y medio no recibió la atención adecuada tras la picadura de un alacrán.
"Aproximadamente a las 12 de la noche, un alacrán picó a mi hija. En menos de 10 minutos llamamos a mi suegro, que tiene vehículo, y nos dirigimos al hospital Laguna Naineck. Al llegar, fuimos atendidos por una enfermera, ya que no había ningún médico presente. La enfermera se comunicó por teléfono con el médico de guardia, quien le indicó que administrara dexametasona intramuscular. No sabemos la dosis exacta que le aplicaron, pero tras recibir la inyección, mi hija reaccionó muy mal: comenzó a vomitar y se puso pálida. Mi esposa le preguntó a la enfermera si debíamos llevar a la niña a casa, y la enfermera respondió que si no había complicaciones, podíamos hacerlo. Sin embargo, al notar que nuestra hija seguía empeorando, decidimos trasladarla al hospital de Laguna Blanca en el vehículo de mi suegro", relató Aguirre.
"Mi suegro pidió un informe para presentarlo en Laguna Blanca, pero la enfermera aseguró que no era necesario, que la atenderían de todos modos. Al llegar, un doctor la examinó y le preguntó nuevamente a mi esposa qué medicamento le habían administrado. Cuando supo que le habían dado dexametasona, le aplicaron otra dosis, esta vez por vía intravenosa. Poco después, empezó a tener taquicardia. La dejaron en observación, pero alrededor de las 3:30 o 4 de la madrugada, mi esposa notó que nuestra hija presentaba moretones y sus labios se llenaban de sangre. El doctor, visiblemente preocupado, ordenó una radiografía, cuyos resultados nunca nos fueron mostrados, a pesar de nuestras reiteradas solicitudes de información", continuó.
"Finalmente, decidieron trasladarla a Formosa. Durante todo ese tiempo, nunca le hicieron análisis para verificar si era alérgica a algún medicamento, y ningún pediatra la revisó antes de su fallecimiento. El pediatra que la atendió posteriormente declaró que no había sido la picadura del alacrán la causa de su muerte, ya que, en ese caso, habría presentado erupciones en la piel, lo que no ocurrió. Incluso al momento de su fallecimiento, ya no quedaban rastros de la picadura, lo que refuerza la idea de que fue el medicamento lo que provocó su muerte", agregó Aguirre.
"Nuestra hija debió haber sido trasladada intubada, ya que en el hospital había sufrido un broncoespasmo, según nos informó el enfermero. Partió hacia Formosa con dos tanques de oxígeno: uno en uso y otro de repuesto. Durante el trayecto, el oxígeno se agotó, y la enfermera que acompañaba a mi esposa no pudo conectar rápidamente el tanque de repuesto. El chofer tuvo que detenerse para ayudar, pero en esos cinco minutos sin oxígeno, mi hija comenzó a convulsionar y dejó de respirar. Mi esposa, al colocar su oído en el pecho de la niña, se dio cuenta de que había fallecido", relató con tristeza.
"Cuando llegamos al hospital La Madre y el Niño en Formosa, los médicos confirmaron que nuestra hija ya no tenía signos vitales. Mi esposa, desesperada, rogaba que hicieran algo, ya que la niña aún estaba caliente, pero los enfermeros se negaron, alegando que no podían tocarla porque podrían lastimarla. Ya tenía moretones en las piernas. Al regresar a Laguna, nos dijeron que la muerte no fue causada por la picadura del alacrán ni por su veneno", concluyó Aguirre.
El caso ha sido denunciado por los padres y está siendo investigado por el Ministerio de Salud provincial, que ha iniciado un sumario administrativo para determinar las responsabilidades de los profesionales involucrados en el tratamiento de la menor.