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Crisis en el Hospital Central: trabajadores de limpieza iniciaron un paro por tres meses de sueldo adeudados y denuncian amenazas

Llevan tres meses consecutivos sin percibir sus haberes.

La medida de fuerza afecta al servicio esencial de desinfección y es impulsada por 36 operarios de una cooperativa. Los huelguistas revelaron que una contadora del Ministerio de Desarrollo Humano fue apartada bajo investigación, presuntamente por retener los fondos desde abril. Además, denunciaron aprietes de los jefes de sector para frenar la protesta: "Nos amenazan con rajarnos y meter a otra empresa".

FORMOSA – Una grave situación de precarización e irregularidad administrativa mantiene paralizado un sector clave del Hospital Central de la capital provincial. Un grupo de 36 trabajadores nucleados en una cooperativa que presta servicios de limpieza general inició un paro por tiempo indeterminado debido a que llevan tres meses consecutivos sin percibir sus haberes. Los huelguistas alertaron que la misma problemática salarial afecta a operarios del Hospital Distrital y de los centros asistenciales conocidos como OT-110 y 111.

En un testimonio directo brindado a los cronistas de Radio La Nueva, una de las voceras de la protesta rompió el silencio, detalló el calvario económico que atraviesan las familias y denunció una red de intimidaciones internas orquestada por los propios encargados del establecimiento sanitario para silenciar el reclamo.

Bajo la lupa: el misterio de los fondos y el desplazamiento de una funcionaria

De acuerdo con lo relatado por la trabajadora, el conflicto salarial está rodeado de sospechas de corrupción y desvío de partidas presupuestarias dentro de las esferas oficiales.

"Fuimos al Ministerio y nos enteramos de rumores de que la contadora a cargo del consorcio, una empleada ministerial , fue despedida y se encuentra bajo investigación judicial. Supuestamente los fondos para nuestros sueldos estaban disponibles desde el mes de abril, pero la plata a nosotros nunca nos llegó", denunció la operaria.

La explicación formal que recibieron los manifestantes en las últimas horas es que la profesional "había confeccionado mal un papel", justificación que generó absoluta desconfianza entre el personal damnificado. Tras el estallido del paro, desde la patronal ensayaron una nueva promesa: informaron que la documentación se ingresó de urgencia y que el dinero sería acreditado entre el próximo viernes y el lunes.

"Vienen caminando o en bicicleta": sueldos de miseria y alto riesgo sanitario

La huelguista describió el impacto de la falta de pago en el esquema diario del personal, remarcando que se trata de tareas de alto riesgo biológico para las cuales siempre cumplieron el reglamento estrictamente:

  • Ingresos de subsistencia: El sueldo básico de los operarios es de $305.000 mensuales, bajo un régimen de 100 horas de trabajo.

  • Jornadas extremas de fin de semana: Para alcanzar un techo de entre $400.000 y $450.000, los cooperativistas deben someterse a turnos de 14 horas consecutivas los sábados y domingos (de 06:00 a 20:00 horas).

  • Desesperación económica: "Estoy reendeudada, metida en miles de préstamos para poder cubrir mi alquiler y darle de comer a mi hija. Ya no tengo ni para la nafta. Hay compañeros que para cumplir vienen caminando o en bicicleta porque no tienen un peso para movilidad", graficó.

"La limpieza de un hospital no es cualquier cosa; es un ámbito antihigiénico. Nosotros corremos riesgo en nuestra salud y nuestra vida constantemente acá adentro. Nos equipamos y cumplimos a la regla de los pies como nos piden, pero ellos no cumplen con nosotros", recriminó de forma dramática.

Denuncias de "aprietes" y complicidad interna

El punto de mayor tensión de la protesta radica en las recurrentes advertencias de despido que recibieron los 36 integrantes de la cooperativa. Según expuso la vocera, la reciente designación de las nuevas autoridades del Hospital Central —donde asumieron un director y una vicedirectora— coincidió con el nombramiento de una jefa de personal encargada de supervisar al sector de maestranza.

"Los encargados de turno y las cabezas de área nos atacaban diciendo que si hacíamos paro nos iban a rajar. Nos advirtieron que la nueva persona puesta por la dirección tiene su propia cooperativa y que, si nosotros no cumplíamos o protestábamos, iba a venir a meter a su gente. Ese fue el apriete que nos hicieron", revelaron frente al móvil de exteriores.

Al cierre de la cobertura periodística, los trabajadores de la cooperativa mantenían bloqueadas sus actividades a la espera del arribo del nuevo director del Hospital Central —quien regresaba de una comisión en el interior de la provincia— para mantener una reunión de urgencia junto a la vicedirectora y determinar si se levanta la medida de fuerza o se profundiza el plan de lucha.

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