
A días de los alegatos, el Dr. Pessolano fue contundente: "Creo que va a haber una sentencia de condena para las tres personas"
El debate de las penas: entre la coautoría y la ley de minoridad
En declaraciones a Radio La Nueva, el abogado querellante Jorge Pessolano confirmó que la Cámara Segunda en lo Criminal fijó el debate final para el jueves 30. Reveló que el imputado adulto "empeoró su situación procesal" al contradecirse ante los jueces, mientras que los otros dos acusados mantienen un "pacto de silencio". Además, detalló la contundente pericia de Enrique Prueger sobre el golpe mortal con la mancuerna de hierro.
FORMOSA – El juicio oral y público por el aberrante homicidio de Jonathan Lezcano ingresó en su cuenta regresiva. Tras concluir formalmente la etapa de producción de pruebas con la declaración de los últimos seis testigos, el tribunal dispuso un receso por la feria judicial y programó la audiencia de alegatos para el próximo jueves 30 a partir de las 8:30 horas.
En una entrevista telefónica con Radio La Nueva, el Dr. Jorge Pessolano, representante legal de la madre de la víctima, realizó un balance "altamente positivo" de las audiencias desarrolladas y ratificó que la querella buscará una sentencia condenatoria para los tres imputados que llegaron al banquillo de los acusados como coautores del hecho cometido en 2018.
Contradicciones del adulto y un estricto "pacto de silencio"
Durante el debate, la estrategia de los acusados mostró fisuras y silencios que, según el análisis de la querella, complican severamente su escenario legal. El abogado detalló el comportamiento de los imputados ante el estrado:
"Los dos que eran menores en aquella oportunidad se abstuvieron de declarar en sede de debate. El adulto, a mi criterio, en vez de mejorar su situación procesal, la empeoró delante de los tres jueces. Hubo contradicciones e inclusive amplió su indagatoria de manera totalmente insolvente para su situación procesal tan grave", precisó Pessolano.
El letrado explicó que el imputado mayor de edad intentó desvincularse incriminando a otra de las coautoras: "Argumentó alguna cuestión en contra inclusive de la otra imputada, tratando de sacarse el lazo encima del cuello, pero sin pruebas". Ante la negativa a declarar de los otros dos jóvenes involucrados, el abogado fue tajante:
"Hay lo que se llama un pacto de silencio, que no se ha roto hasta este momento. Eso nos hace presumir también de que los tres estuvieron en el mismo lugar, en la escena del crimen".
Además, el querellante confirmó que durante el juicio prestó testimonio efectivo el recluso que compartió celda con el acusado adulto en la Comisaría Tercera, ratificando las graves confesiones que se le atribuían.
La crudeza de la pericia médica y la mancuerna de hierro
Uno de los momentos de mayor impacto emocional en el recinto ocurrió durante la exposición de los peritos de la División Criminología de la Policía y del perito de la querella, Enrique Prueger. Pessolano relató las especificaciones técnicas sobre el elemento secuestrado con el que ultimaron al adolescente:
"Era una mancuerna de hierro con cabecita chiquita. Esa lesión que tenía en el cráneo era un triángulo de 3 centímetros de base por 4 centímetros de lado. Explicaron los peritos, especialmente el perito Prueger, de que entraba bien la cabeza de la mancuerna en esa lesión que tenía. Fue una cosa muy fuerte, muy aberrante", describió el abogado, quien solicitó retirar a la madre de Jonathan de la sala antes de que las imágenes del mapa craneal se proyectaran en las pantallas del tribunal.
Respecto a la mecánica de la muerte, Pessolano aclaró que la autopsia reveló heridas pre y postmortem, señalando que el golpe fue la lesión vital: "El médico forense dijo que ese golpe es vital, pero eso no significa que sea de muerte inmediata. Pudo haber muerto un minuto, dos minutos o un rato después". Asimismo, recordó que un examen pericial del Centro de Investigación Forense (CIF) determinó que los tres imputados contaban con la fuerza física necesaria para infligiréndose semejante daño.
El debate de las penas: entre la coautoría y la ley de minoridad
De cara al jueves 30, la jornada se estructurará en cinco bloques de alegatos, iniciando el Dr. Pessolano, seguido por la Fiscalía y finalmente los tres defensores. El debate legal girará en torno a las calificaciones y las escalas penales aplicables, considerando que dos de los acusados tenían 16 y 17 años al momento del crimen y hoy promedian los 24 años.
Al respecto, el abogado aclaró los roles técnicos de la elevación a juicio:
"Llegaron como coautores los tres imputados (según el Artículo 45 del Código Penal). Yo había requerido la elevación por homicidio calificado en virtud de tres calificantes para el adulto y dos para los menores. La Fiscalía requirió homicidio simple (Artículo 79)", detalló, anticipando que analiza minuciosamente las pruebas integradas para definir si mantiene la acusación agravada.
Finalmente, sobre la posibilidad de que los jóvenes que eran menores eludan una pena de prisión efectiva mediante el régimen penal de la minoridad o medidas tutelares, Pessolano consideró que aplicarlas tras casi ocho años del crimen sería inviable: "Sería inclusive hasta una mala seña para la sociedad. El principio general y especial de la pena no se cumpliría", concluyó.